¿Cómo cocinar con marihuana?

Cada vez se usa más cannabis para recetas, ya sea saludable o no tanto. Para los cocineros y amantes de las plantas, cocinar con sus beneficios se convierte en un arte, ya que todo lo que involucra la temática resulta novedoso. Le enseñaremos en unos pocos pasos cómo puede beneficiarse de esta técnica. Primero que nada, conoces 2 aspectos fundamentales de los cannabinoides y en concreto del THC, el compuesto psicoactivo más famoso de la marihuana, son:

Necesita calor, por un lado, para que se active el THC y nuestro sistema pueda digerirlo y asimilarlo.

Por otro lado, el THC es soluble en grasas y alcohol, pero no en agua.

Un ejemplo sencillo es hacer una infusión de marihuana sin utilizar grasa para fijar el THC en el agua no funciona, al contrario, la leche (animal) contiene grasas que fijan el THC y estas permiten que se consuma bebido con la infusión.

Por tanto, la forma más cómoda de cocinar con cannabis es preparar una mantequilla de marihuana, que podemos añadir a casi cualquier receta.

Empieza pequeño

Antes de comenzar, es bueno recordar que los efectos del cannabis ingerido pueden ser bastante diferentes a los del cannabis fumado. Mientras que el humo inhalado pasa por los pulmones y por tanto llega al sistema sanguíneo en pocos segundos, provocando un efecto casi instantáneo, la digestión es un proceso diferente. El proceso digestivo es más lento y varía de persona a persona. Mientras que un hombre con un metabolismo rápido que no ha comido nada durante algunas horas puede sentir los efectos en menos de 30 minutos, otros pueden sentir nada durante más de dos horas hasta que el THC se asiente en el sistema sanguíneo.

Esto quiere decir que, si bien existe un fácil control de la dosificación de la marihuana fumada, ya que el efecto instantáneo nos permite valorar si es momento de detener el consumo, la marihuana ingerida puede engañar a los menos experimentados. Al juzgar que la dosis era demasiado baja, después de más de una hora sin sentir ningún efecto, los usuarios suelen consumir más para tratar de compensar. Esto acaba provocando un consumo excesivo, con un efecto más fuerte del previsto.

Además, la misma cantidad de marihuana puede tener un efecto más intenso cuando se ingiere que cuando se fuma. Parte de los cannabinoides se pierde al fumar, lo que no ocurre durante la ingestión. La forma en que se prepara la marihuana también cambia la cantidad de cada cannabinoide. El proceso digestivo parece afectar la forma en que se procesan los cannabinoides en el cuerpo, lo que puede mejorar sus efectos. Por tanto, es importante estar

cuidadoso com a dosagem e ir testando aos poucos, – começando por uma quantidade menor de maconha – aumentando conforme for necessário.

¿Cuánta marihuana necesitas usar para cocinar?

Esta es quizás la pregunta más difícil de responder. Muchos factores influyen en el poder del producto final. Sin entrar en detalles, hay variedades que ni siquiera tienen un 10% de THC, mientras que otras pueden llegar al 25%.

También hay algunas que no son psicoactivas, casi sin THC, ¡con este tipo de Cannabis puedes consumir tanto como quieras!

En el caso de consumir marihuana psicoactiva, depende de si cocinas con cogollos, hojas o sobras. Esta sería la proporción estimada de materia prima necesaria para preparar 400 gramos de mantequilla de María:

Hojas: 45 a 60 gramos.

Esquejes: 30 gramos. (las hojas cerca del botón que se recortan en la manicura)

Cogollos: 15 a 20 gramos.

Chocolate o picadillo: 3 a 4 gramos.

Es importante recordar que antes de cualquier receta con marihuana, se debe pasar por el proceso de descarboxilación. Es muy simple y esencial. Lee nuestro artículo sobre cómo descarboxilar la marihuana. Una vez descarboxilada la marihuana se puede hacer con ella cualquier tipo de preparación culinaria.

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